La clave para una gestión transparente, ordenada y participativa en la vida condominal
Las asambleas de condóminos son el corazón de la vida en comunidad. Es en ellas donde se toman las decisiones más importantes para la administración, mantenimiento y mejora del inmueble. En México, la Ley de Propiedad en Condominio y las disposiciones locales, como las de la PROSOC en la CDMX, regulan los procesos de convocatoria, desarrollo y formalización de estas reuniones. Sin embargo, llevar a cabo una asamblea eficaz no solo depende de cumplir con la ley, sino de aplicar estrategias que garanticen orden, transparencia y la participación activa de los residentes.
1. Importancia de las asambleas en la vida condominal
Las asambleas son el máximo órgano de decisión en un condominio. A través de ellas se definen temas como:
- La elección o ratificación del administrador y del comité de vigilancia.
- La aprobación de presupuestos anuales y cuotas de mantenimiento.
- La creación y administración del fondo de reserva.
- La autorización de obras mayores o remodelaciones en áreas comunes.
- La revisión y modificación del reglamento interno.
- La resolución de conflictos vecinales y sanciones.
En pocas palabras, sin asambleas, no existe una vida condominal organizada ni legitimidad en la toma de decisiones.

2. Preparación: el primer paso hacia el éxito
Una asamblea eficaz comienza mucho antes de la fecha de la reunión. La preparación incluye:
a) Definir el orden del día
Debe ser claro, específico y relevante. No basta con enlistar temas genéricos; cada punto debe estar redactado de forma concreta. Ejemplo: en lugar de “mantenimiento”, escribir “Aprobación del presupuesto para reparación de elevadores”.
b) Preparar la documentación
El administrador debe reunir con anticipación:
- Estados financieros.
- Presupuesto propuesto.
- Cotizaciones de proveedores.
- Informes de actividades.
- Reglamentos o leyes aplicables.
Esto permite que los condóminos lleguen informados y con bases sólidas para tomar decisiones.
c) Establecer la logística
Se recomienda definir con anticipación:
- Lugar accesible y cómodo.
- Material de apoyo (proyector, micrófono, copias).
- Registro de asistencia.
- Designación de moderador y secretario.
Un espacio bien preparado evita improvisaciones y da seriedad a la reunión.
3. Convocatoria: cumplir la ley y garantizar participación
En México, la convocatoria es un requisito legal que debe cumplir con ciertos elementos, de acuerdo con la Ley de Propiedad en Condominio (y sus equivalentes en cada estado):
- Plazo: Generalmente debe emitirse con mínimo 10 días de anticipación.
- Forma: Puede hacerse por escrito, correo electrónico, pizarras en áreas comunes o incluso aplicaciones de gestión condominal.
- Contenido: Debe incluir:
- Nombre del condominio.
- Tipo de asamblea (ordinaria o extraordinaria).
- Orden del día.
- Lugar, fecha y hora.
- Firma del administrador o comité de vigilancia.
En caso de no lograrse el quórum en la primera convocatoria, se debe indicar el procedimiento para una segunda convocatoria, que podrá llevarse a cabo con los condóminos que asistan.
Una convocatoria clara y difundida con tiempo evita nulidades y asegura que los vecinos tengan la oportunidad de organizar su participación.
4. Ejecución: cómo llevar una asamblea ordenada y productiva
El día de la reunión, es clave seguir un proceso estructurado:
a) Registro de asistencia y verificación de quórum
El acta debe reflejar quiénes asistieron, cuántos votos representan (según porcentaje de indiviso) y si se alcanza el quórum legal.
b) Instalación de la mesa directiva
Generalmente se elige un presidente, un secretario y escrutadores, quienes dirigirán la sesión y levantarán el acta.
c) Desarrollo del orden del día
- Seguir los puntos tal como se enlistaron.
- Dar oportunidad a todos de participar, evitando discusiones fuera de tema.
- Explicar con claridad cada propuesta, acompañada de documentación de respaldo.
d) Toma de decisiones
- Los acuerdos deben aprobarse por mayoría simple o calificada, según lo estipule la ley o el reglamento.
- Los resultados de las votaciones deben quedar asentados en el acta.
e) Levantamiento del acta
El acta debe incluir:
- Fecha, hora y lugar de la asamblea.
- Relación de asistentes.
- Orden del día.
- Acuerdos tomados.
- Resultados de votaciones.
- Firma de los responsables.
Posteriormente, el acta debe protocolizarse ante notario cuando la ley lo exija, especialmente en casos de cambios de administrador o reformas al reglamento.

5. Mejores prácticas para asambleas modernas y eficientes
Más allá del cumplimiento legal, las siguientes estrategias mejoran la dinámica de las asambleas:
- Uso de tecnología: Plataformas digitales como HUSVI permiten enviar convocatorias y compartir actas en línea.
- Comunicación clara: Evitar tecnicismos y explicar con ejemplos concretos.
- Tiempo limitado por intervención: Así se evita que unos pocos monopolicen la reunión.
- Transparencia total: Presentar estados financieros actualizados y abrir espacio para preguntas.
- Participación inclusiva: Escuchar tanto a adultos mayores como a jóvenes, usando canales adaptados a cada grupo como lo son todas las soluciones que ofrece HUSVI.
6. Retos comunes y cómo superarlos
- Baja asistencia: Incentivar la participación recordando que las decisiones afectan directamente las finanzas y la seguridad de todos.
- Conflictos entre vecinos: Mantener neutralidad, aplicar el reglamento y, si es necesario, recurrir a mediadores externos.
- Desconfianza hacia el administrador: La mejor herramienta es la transparencia en cada punto tratado.
- Duración excesiva: Un orden del día realista y moderación firme ayudan a mantener la reunión productiva.
Conclusión
Las asambleas de condóminos en México no deben verse como un trámite tedioso, sino como el espacio democrático que garantiza la buena administración y convivencia en los conjuntos habitacionales. Con una preparación adecuada, convocatorias claras y una ejecución ordenada, es posible transformar las asambleas en herramientas de gestión eficaces y participativas.
El reto está en equilibrar el cumplimiento de la ley con la implementación de prácticas modernas de comunicación y administración. Al hacerlo, se construyen comunidades más organizadas, transparentes y cohesionadas.
